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jueves, 28 de junio de 2012

Encantados naranjos

ph Página /12

Fue en París, en 1961, donde le volvieron las voces de ese Tucumán que creía haberse sacado de encima. Entonces, Elvira Orpheé ya parecía tener bien claras dos decisiones estéticas que darían solidez y originalidad a su novela: desestimar la obsesión por los hechos para narrar, y agravar la poesía natural que tiene la gente de pueblo, haciendo que los personajes digan mucho más de lo que dicen, y que sus paisajes dejen de ser reales para ser metafísicos.
Quizás sea ese deseo de poesía, como una necesidad de librar a la vida y a la memoria de la tiranía del lenguaje cotidiano, el que la impulsa a narrar no desde la coyuntura o la peripecia, sino a través de los monólogos de tres personajes Félix Gauna, Atala Pons y Mimaya.

domingo, 13 de febrero de 2011

Todos somos extranjeros.


Aleman grup / Sello independiente.
Producción artística: Daniel Maza.
Ingeniero de sonido: Eduardo Herrera.

En 2001, Eduardo Herrera ingresó en la órbita de Aleman Grup y resultó la mejor inversión para los trenquelauquenses después del acercamiento de Daniel Maza, o la compra de la primera guitarra que fundó Agripina.
Sermón de vino se grababa semanas antes de aquel quilombo de balas y cacerolazos; la dupla Herrera-Maza le daba sonido y forma al disco que hoy encontramos en todas las casas de Trenque Lauquen.
Ocho años después la banda desembarca nuevamente en capital y bajo la dirección de estos monstruos concibe Todos somos extranjeros. Su álbum más logrado, un álbum esencial.
Como si se tratara de una fastuosa superproducción destinada a perdurar, el nuevo material de los hermanos Azpiroz arranca con una introducción de nuevas y más cuerdas, renovando su repertorio. Ajustados arreglos de violín anticipan un cambio estético y de mensajes: Todos somos… abandona la denuncia para cantarle al hombre, indagando en sus inquietudes existenciales.
Así Jorge “aleman” (que en el año 2005 editó el libro de cuentos y poesías Bailando sobre la espuma), endulza su voz y se anima a derramar toda su poesía, simple y aguda, como los versos de Tejada Gómez y la prosa de Isidoro Blaistein, homenajeados en “Soneto y medio” y “Cerrado por melancolía” respectivamente.
En “Bebe de mi cabernet” desnuda un amor con un susurro y una guitarra criolla, en una habitación que es refugio de mundo. Y enseguida la fuerza movilizadota de una canción utópica (“Utopic song”) dedicada a los niños. Con una ascenso arrollador nos empuja a soñar con los que sueñan, a sembrar con los que siembran, alentados por el saxo de Walter Ledesma que se funde en un final de bandoneón.
Aplaudimos en “Telefunky”, la parodia a la caja boba; quizás el tema que guarda mayor parecido con el disco anterior.

sábado, 12 de febrero de 2011

Roll over Beethoven


Efecto Beethoven
Complejidad y valor en la música de tradición popular.
Diego Fischerman
Paidós
151 págs.
2004

¿Qué le cabe esperar al lector de un libro cuya primera frase nos dice que “la cumbia villera y la música clásica, en un plano, no son muy distintas”?, un impecable trabajo que aún centrándose en el polémico campo del valor y la complejidad en obras de tradición popular, sabe explicárnoslo como fenómeno histórico, pero sin desatender la precisión musical que se requiere para dar cuenta del ingenio artístico.
La primera sentencia nos introduce en la dinámica del libro, porque excluye posibles confusiones. Es verdad que la música puede ser estudiada desde diversas culturas, comparando cómo se organiza el sistema de valores musicales en cada grupo, pero este es el campo de la sociología, del relativismo; y es de esta pequeña trampa de la que escapa Diego Fischerman, porque su interés es llegar a dar cuenta de cómo se han conformado los valores musicales dentro de la cultura en que estos fueron pensados. Hay acontecimientos históricos y sociales trazados alrededor, pero organizan una idea de valor y complejidad que da integridad a la hipótesis.
Y la cultura donde el autor va a centrar estas obras es aquella que, de todas las maneras posibles de escuchar música, eligió la que se gesta entorno al arte, la que contempla la existencia de un valor intrínseco de la obra, la que tiene que ver con la manera de valorar y escuchar que fueron propias de la música clásica hasta principios del siglo XX.
¿Por qué, entonces, anclar el jazz, el tango, la bossa-nova, gran parte del rock y el folklore en la figura de Beethoven? El libro no hace ni un catálogo de géneros ni una historiografía, lo que interesa es dar cuenta del proceso que derivó, a partir de tradiciones populares, en obras como las de Horacio Salgán, Boris Vian, King Crimson, Caetano Veloso, Paco de Lucía, Eduardo Falú, Luis Alberto Spinetta o Egberto Gismonti. ¿Había sido azarosa la canción de Chuck Berry, grabado por los Beatles en 1963, que afirmaba que era posible hacer rock and roll sobre Beethoven, y que la música no se detendría jamás?

jueves, 10 de febrero de 2011

Yo vengo de otro siglo


Alejandro del Prado
Yo vengo de otro siglo
Acqua Records 2009

Fue una ausencia de casi 20 años .Mientras florecía esa corriente llamada Música Rioplatense, su precursor y primer exponente estaba ausente.
Hoy vuelve con un disco exquisito donde el tango, el candombe, la milonga y la murga porteña se mezclan con una magistral sabiduría. Son 11 temas propios en letra y música más un bonus en autoría con su amigo Jorge Boccanera. Los temas son atemporales, fueron compuestos en diferentes épocas, todos unidos por un hilo conductor que es la fineza aguda de reflejar al hombre de Buenos Aires de ayer y de hoy.
Este trabajo grabado por los músicos que hoy acompañan a Alejandro y son los justos, no esta recargado de artilugios técnicos que nos pueden desviar la atención. La voz, la guitarra y el bombo de murga son de Alejandro, el bajo por Diego Clemente y la bata de Hernán Bruno son la base justa de la mayoría de los temas
Arranca con el hermoso tango “con dos X y un tango”, incluye la súper popular “Los Locos de Buenos Aires” y un capitulo aparte para el retrato casi fotográfico de su homenaje a Don Alfredo Zitarrosa del cual fue durante una larga etapa el encargado de llevar adelante el guitarrón dentro del cuarteto que lo acompañaba . La bella “Zitarroseando” es una composición de gran belleza y con una poesía conmovedora.
La música popular Argentina recupera a uno de sus exponentes más valiosos, casi atemporal con gran finesa en su poesía y en su música. Esperamos que no pase mucho más tiempo para que su obra siga viendo la luz.

Juan Pasari.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Rock y dictadura (crónica de una generación 1976-1983)

Por Verónica Stedile



Si algo le interesa especialmente al autor, es que este relato, como él lo define, no trate de ir más allá de lo que sus personajes mostraron, en canciones, en recitales, en comunicados, en operativos. Incluso aquellos que parecerían tener un protagonismo especial, como Charly García, León Giego, el “Flaco” Spinetta y Mercedes Sosa, son referencias direccionadas al objetivo del libro: dar cuenta del espíritu de una época. Los discursos del poder militar funcionan bajo la misma estrategia de escritura; la mención al ideal “occidental y cristiano” recorre cada uno de los capítulos, sin desviarse de la estructura temática del libro y sin horadar en cuestiones que exceden a estas páginas.
Es que Rock y dictadura no pone en contexto la producción musical de aquellos años, sino que busca “punzar un contrapunto entre dos formas irreconciliables de ver el mundo”. El mensaje oficial se basaba en una cosmovisión nacional. Un patriotismo sumiso, capaz de acatar cualquier mandato en pos del orden y la armonía del país. En tanto el rock sentía una empatía generacional, cuya búsqueda era ser diferentes y el mayor pecado, la complacencia estética.

viernes, 26 de noviembre de 2010

BLOW UP (deseo de una mañana de verano)

Por Lilian Marcos



El film inglés, inspirado en la obra "Las babas del diablo", del escritor argentino Julio Cortázar, fue ganador del Festival de Cannes en 1967. Producida por Carlo Ponti.
Entre los ‘50 y los ‘60 se produce una crisis del cine clásico y asoma un cine moderno diferente, revolucionario, de ruptura con lo preestablecido en ese momento.
En “La ventana indiscreta” (Alfred Hitchcock, 1954) y “Blow Up” (Michelangelo Antonioni, 1966), con doce años de diferencia en el tiempo, un fotógrafo descubre que se ha cometido un asesinato.
Ni los medios ni los fines, del cineasta inglés primero y del italiano luego, son similares. Tampoco el de los fotógrafos. En lo que coinciden ambos es en la búsqueda de un cine distinto.
El existencialismo de la época queda reflejado en lo errante y móvil de los protagonistas, que no parecen tener un lugar de destino. En un mundo dominado por las apariencias y las imágenes se esconde un secreto indecible.
En “Las babas del diablo” el personaje se reconoce a sí mismo como alguien que sabe mirar, y “todo mirar rezuma falsedad, porque es lo que nos arroja más afuera de nosotros mismos, sin la menor garantía. (…) De todas maneras, si de antemano se prevé la probable falsedad, mirar se vuelve posible; basta quizá elegir bien entre el mirar y lo mirado, desnudar a las cosas de tanta ropa ajena”. Cortázar
desarrolló su relato en París. Antonioni lo traslada al Londres del “Pop” que se adapta mejor a la nueva mentalidad que será el entorno del personaje.
Impregnado por el swinging de los jóvenes artistas, publicistas y músicos, da un valor importantísimo al cielo gris-neutro londinense en contraste con su tratamiento meticuloso del color. Esto le resulta de gran ayuda para exponer la mascarada de sus personajes y los ubica en los suburbios que se transforman en escenario ideal para revelar la superficialidad y la farsa de lo cotidiano
En ese sentido, Antonioni declara que la mayor dificultad con la que se ha encontrado fue con la de representar la violencia de la realidad. “Los colores embellecidos y edulcorados son a menudo los que parecen más duros y agresivos.
En 'Blow up', el erotismo ocupa un lugar de máxima importancia, pero, a menudo, se pone el acento en una sensualidad fría, calculada. Los rasgos de exhibicionismo y de voyerismo están especialmente subrayados: la joven mujer del parque se desnuda y ofrece su cuerpo al fotógrafo a cambio de los negativos que tanto desea recuperar".
Lo que el ojo no pudo ver a simple vista, queda capturado por una cámara fotográfica. Un asesinato puede ser aclarado con tan sólo ampliar y ampliar… Cortázar nos dice, "Entre las muchas maneras de combatir la nada, una de las mejores es sacar fotografías, actividad que debería enseñarse tempranamente a los niños pues exige disciplina, educación estética, buen ojo y dedos seguros. No se trata de estar acechando la mentira como cualquier reportero, y atrapar la estúpida silueta del personaje que sale del número 10 de Downing Street".


Guión: Tonino Guerra & Michelangelo Antonioni
Música: Herbert Hancock (AKA Herbie Hancock)
Fotografía: Carlo Di Palma
Reparto: David Hemmings (fotógrafo),Vanessa Redgrave, Sarah Miles, Jane Birkin, Verushka
Año: 1966
Origen: Gran Bretaña